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proyectos en torno al agua

Tap Water: modelos de negocio en torno al agua del grifo.

Como decía en el cierre de mi otro post sobre agua, si cuando abres el grifo sale agua, considérate millonario.

Y es que todavía no se ha conseguido hacer llegar el agua a todas las casas del planeta, cuando estamos camino de que otras dejen de tenerla. No es dramatismo, es tendencia, si no hacemos nada.

Así que, mientras unos buscan agua en Marte, hace falta encontrar la manera de ser eficientes en el uso de agua aquí, en la Tierra.

Por eso, estos proyectos de los que hablo hoy en el post me hacen especial ilusión, porque van más allá, a algo tan fácil para algunos e imprescindible para otros, como el agua del grifo.

Tap Water: mejorar agua del grifo y embotellarla sin botellas

Agua Km Cero

Agua Km Cero es un proyecto gallego que va a la raíz del problema y repiensa el modelo.

Por un lado, con la fuente del recurso: ¿por qué recurrir a agua de manantial, si el agua del grifo es potable? Sí, lo sé: por el sabor del agua en algunas ciudades, por el cloro que lleva, etc. Y en Agua Km Cero también lo saben, por eso ofrecen máquinas de microfiltrado para que el agua esté en perfectas condiciones.

Y por otro lado, con el envase: eliminando el plástico totalmente y ofreciendo botellas de vidrio, en diferentes formatos y diseños, para servir el agua, una vez filtrada.

Una opción perfecta para restaurantes que quieren apostar por la sostenibilidad y el consumo Km cero.

Refill es una iniciativa nacida en Bristol y que se ha ido extendiendo por Reino Unido, esta vez dirigida también al consumidor final, animando a la gente a rellenar su botella de agua. Y, a los locales, a ofrecerse para rellenar las botellas cuando un cliente lo pide.

Para saber qué locales están disponibles para ello, los locales ponen una pegatina en la puerta, indicando que forman parte de la red Refill. Y el usuario puede encontrar los locales descargándose la app.

El objetivo de Refill, en este caso, es reducir las 800 botellas por minuto que se tiran, sólo en Reino Unido. Por tanto, lo que promueven, como en el caso de Boxed Water, es el cambio en el packaging del agua. Pero en este caso, generando mayor impacto que el anterior, está claro.

Lo más interesante es la implicación de los locales, que entienden que adherirse a una iniciativa así puede reportarles más clientes que la venta de botellas de agua.

Proyecto Refill Agua del grifo

Reefill (no confundir con el anterior, que el nombre es casualmente parecido) es un proyecto en Nueva York, con el mismo objetivo que Refill pero en este caso, ofreciendo un aparato de filtraje de agua para los locales que quieran sumarse a la iniciativa.

En este caso, el agua no es gratuita, sino que el usuario la paga a través de una app con sistema pre-pago, donde además puede localizar las “estaciones” más cercanas.

Me gusta este “twist” respecto a la idea anterior porque se parte de la venta de agua como base de su negocio, pero solventando de manera innovadora el problema de la generación excesiva de plástico.

Como detalle, decir que Reefill necesitaba $30.000 para empezar la producción y consiguieron el 112% en un tiempo mucho menor al establecido. Lo que indica que hay interés hacia este tipo de iniciativas.

Impacto de estos proyectos:

  • reducción de la explotación de manantiales.
  • reducción de huella de carbono provocado por el transporte del agua, desde el manantial a la embotelladora y de ahí a los establecimientos.
  • eliminación del uso de plástico, sustituyéndolo por el vidrio, de modo que es 100% reutilizable.

Abrir el grifo y que salga agua, el mayor lujo

Water.org es una iniciativa totalmente diferente que conocí cuando estaba en Nueva York y que me gustó por su planteamiento. Esta ONG tiene como objetivo hacer llegar agua potable a poblaciones de países en vías de desarrollo. No se limitan a crear pozos, sino que crean la infraestructura para que el agua llegue a las casas.

Pero la parte interesante es el modelo de negocio, puesto que en vez de donar el agua, financian con microcréditos a las poblaciones para que paguen por ella. Este sistema da dignidad a quien recibe el agua, además de permitir la sostenibilidad económica del proyecto (cuentan con una devolución de crédito superior al 95%).

Hay grandes marcas como Ikea, Pepsico o Inditex que apoyan el proyecto, como manera de compensar el uso que hacen del agua en su cadena de producción.

Todos ellos son modelos que entienden el proyecto de fondo en torno al agua y que han creado nuevos modelos de negocio que aumentan la sostenibilidad del sector. Hacen falta más proyectos así, valientes y generosos.