TOP

Vamos a provocar historias.

Vuelta al cole. Niños contentos, otros no tanto y los padres con cierto alivio de poder, poco a poco, volver a la rutina.

Es un curso nuevo para todos, después del reseteo de las vacaciones: emprendedores y empresas incluidos, lo que significa nuevas oportunidades, también, para todos. Nuevos retos y nuevas historias que crear y encontrar para luego, contar.

¿PORQUÉ CREAR? Porque no hay nada más potente que hacer que las cosas sucedan. Ser el provocador de la historia que te gustaría oír o contar. Estar atento a lo que sucede, a las necesidades no resueltas en tu entorno, a los detalles por pulir, para identificar qué puedes aportar para resolverlo o a qué personas puedes conectar para hacer que algo suceda.

Practica el storydoing antes que el storytelling: primero haz que pase, que haya historia de verdad, que el impacto sea real. Y luego cuéntalo, no para colgarte medallas, no para salir en la foto, sino para inspirar, para potenciar a más creadores de historias.

Como emprendedor, identifica el propósito de tu proyecto, por qué existe, por qué lo creaste: qué querías cambiar, qué podías aportar. Fíjate un objetivo, aprende cómo medirlo y actúa. No cuentes más tu idea: hazla realidad. No sueñes más en lo que podría ser: hazlo. Sé el protagonista de tu propia historia. Por pequeña que sea, tu historia cuenta: no por el tamaño de la acción, sino por el tamaño de su efecto. Porque, con que llegue a una persona, ya es más de lo que conseguirías si no te movieras, si no hubieras creado la historia.

¿PORQUÉ ENCONTRAR? Porque pocas cosas van a aportarte más que saber escuchar de forma activa, con empatía, queriendo aprender del otro, buscando entender. Ya sabes que no sabe más el que mucho habla, sino el que mucho escucha. O, según el dicho un poco más popular, aquello de que tenemos dos orejas y una boca, para escuchar más y hablar menos (y podríamos añadir que tenemos dos manos, para hablar menos y actuar más, también).

La escucha desde la empatía nos abre los ojos, nos acalla la mente-juez y nos potencia la humildad, tan necesaria para poder aprender.

Encontrar historias nos inspira, nos hace confiar en que se puede, nos demuestra que hay gente ahí fuera luchando, reinventándose, escuchando su “para qué”. O dándose, como me contaba Lucía Lantero el rato que estuvimos charlando para la entrevista.

Encontrar historias que merecen la pena nos enciende la actitud emprendedora y nos anima a salir de nuestra zona de confort, a intentarlo como mínimo. Nos permite conectar puntos, generar sinergías, acotar nuestros propósito y decidir dónde podemos aportar nosotros.

Una historia encontrada donde nadie miraba es como un pequeño tesoro, te emociona y cuesta incluso contenerse para no gritarla a los 4 vientos, para no asustarla o invadir su intimidad.

Si la historia es tuya, estructúrala con mimo y cuéntala con cariño. Aplica el socialtelling, esa manera de contar historias con impacto, que te hacen vibrar, que sufres aunque no seas a quien hieren. (Te adelanto -porque no está ni en la web, aún, es ¡primicia!- que en el Bootcamp de Innuba School tendremos ni más ni menos que a José Carnero de Unoentrecienmil y a Jose M Ritore de Change.orghablando de Socialtelling. ).

Si la historia es de otros, haz de altavoz, comunica, expresa, impúlsala, hazla crecer. Para crecer tú, para dar calidez y verdad a tu proyecto, para aprender a nivel personal. Pero sobretodo, porque si cada uno consigue, durante este curso, crear aunque sea sólo una historia, habrá mucho que encontrar y mucho que contar.

Y tú, ¿qué vas hacer, crear o encontrar?

https://youtu.be/hvdv6sSwnqg